Refugio El Álamo (Poblado Casa Blanca, Guasave, Sinaloa, México) por Radicestudio. El Álamo es un refugio diseñado para dos personas, donde la arquitectura se integra con el entorno natural para ofrecer un espacio funcional, sostenible y estéticamente armonioso. Inspirado en el árbol que da nombre al proyecto, el diseño captura la sombra, la frescura y la serenidad de su entorno, creando un lugar pensado para el descanso y la contemplación.
La obra incluye dos recámaras, una de ellas con baño vestidor, una cocina cerrada, una terraza con cocina al aire libre y un medio baño exterior. Cada espacio se organiza cuidadosamente para que el álamo central sea visible desde cualquier punto, mientras los jardines ocupan los vacíos de la construcción, conectando los interiores con el exterior de manera fluida.
El acceso principal está definido por una puerta de 4 metros de altura, acompañada de un muro de gavión relleno con piedra bola, que filtra la luz del poniente y modula los vientos dominantes. Este elemento, además de funcional, establece una bienvenida cálida y robusta.
En la construcción se emplearon materiales naturales y soluciones eficientes: el 95% de las cubiertas están hechas con madera de pino al natural, mientras que los muros de concreto armado se dejan aparentes como acabado final, eliminando la necesidad de pintura o mantenimiento adicional.
Las fachadas sur y poniente están protegidas con muros dobles de block que reducen la transmisión térmica, y los ventanales, orientados al norte y al este, aprovechan al máximo la luz natural, reduciendo el consumo energético y generando una continuidad visual entre los espacios interiores y el paisaje exterior.
Este proyecto incorpora prácticas sostenibles como la reutilización de aguas grises de la cocina, lavabos y regaderas para el riego de jardines, mientras que la orientación y el diseño permiten aprovechar al máximo la iluminación natural durante el día, eliminando la necesidad de luminarias encendidas.
La combinación de cubiertas de madera y sistemas constructivos eficientes mantiene un clima interior agradable, reduciendo la dependencia del aire acondicionado y optimizando su uso cuando es necesario. Pensada para vivirse al exterior, la casa privilegia la conexión con la naturaleza, transformando cada rincón en un espacio de contemplación y tranquilidad.
Ficha técnica
Nombre: Refugio El Álamo
Ubicación: Poblado Casa Blanca, Guasave, Sinaloa, México
Oficina de arquitectura: Radicestudio
Arquitectura: Raúl Diego Cervantes
Calculo estructural: Asunción Martin Martin
Área: 113 m2
Año de proyecto: 2022
Fotografía: Diego Cervantes
Contacto
https://radicestudio.mx/
Instagram: @radicestudio
Facebook: radicestudio
English version
El Álamo is a retreat designed for two people, where architecture integrates with the natural environment to offer a functional, sustainable, and aesthetically harmonious space. Inspired by the tree that lends its name to the project, the design captures the shade, freshness, and tranquility of its surroundings, creating a place meant for rest and contemplation.
The structure includes two bedrooms, one with a walk-in closet and bathroom, a closed kitchen, a terrace with an outdoor kitchen, and an exterior half-bath. Each space is carefully arranged to ensure the central tree is visible from every point, while gardens occupy the construction’s voids, seamlessly connecting the interiors with the exterior.
The main entrance is marked by a 4-meter-high door and a gabion wall filled with river stones that filters sunlight from the west and moderates dominant winds. This feature not only serves a functional purpose but also provides a warm and robust welcome. Natural materials and efficient solutions are used throughout: 95% of the roof is made of untreated pine wood, while concrete walls are left exposed as a final finish, eliminating the need for paint or additional maintenance.
The southern and western facades are protected with double-block walls to reduce thermal transfer, and windows facing north and east maximize natural light, minimizing energy consumption and creating a visual continuity between the interiors and the surrounding landscape.
This project incorporates sustainable practices such as reusing gray water from the kitchen, sinks, and showers for garden irrigation. The orientation and design maximize the use of natural lighting throughout the day, eliminating the need for artificial light.
The combination of wooden roofs and efficient construction systems maintains a pleasant interior climate, reducing reliance on air conditioning and optimizing its use when necessary. Designed to be lived in outdoors, the home fosters a connection with nature, transforming every corner into a space for contemplation and tranquility.